01.nov.2016 | Opinión

Coaching: Cómo sacar provecho de los fracasos (Segunda parte)

Este artículo nos invita a reflexionar sobre cinco sub modalidades muy frecuentes en la condición humana, para poder construir el camino del éxito cimentado en una de las estructuras más fuertes con la que contamos.

Tercero: Expandiendo las oportunidades. Otro beneficio añadido del fracaso, una vez que hemos pasado el primer   umbral de pesadumbre, es la alternativa de mirar las opciones que tenemos a mano. Desde allí sucede algo maravilloso en nuestro interior: se llama madurar, se llama crecer. Es entonces cuando muchas de las experiencias
cobran sentido, ya que, como en un rompecabezas que empieza a armarse nuevamente, las piezas van encajando.
Esto no sucede por mera fuerza de voluntad, aunque por supuesto que esta actitud ayuda mucho. Ocurre porque expandimos nuestro ojo interno, aquel con el que observamos las cosas y las situaciones. “Observamos” es la  palabra clave en esta idea, ya que es muy distinto a “mirar” y “ver”.  El proceso de observar es activo, y a la vez, expansivo. Por eso se abren grandes puentes de oportunidades para crear puntos de referencia distintos, que  pueden producir un cambio sustancial en el próximo resultado de vida.

 

Cuarto: El dolor de la pérdida. En cualquier circunstancia, un fracaso viene a contrastar dentro de nosotros algo que ya no está: una persona, una situación, un negocio, un trabajo, una relación, un vínculo, un proyecto, un sueño o una meta.


Con cargas emocionales de distinta intensidad según cada persona –lo que me gusta llamar termostato interno-, si  somos capaces de atravesarlas con entereza y voluntad férrea, muy pronto estaremos un paso adelante de ese momento de dolor y desesperación, de tristeza y desánimo. ¿Cómo puedo accionar frente a lo irreversible? En primer  lugar, dándome el espacio para sentir. De este lado del mundo se nos entrenó para no sentir, por lo que las emociones dolorosas tienen mala prensa. Sin embargo, son parte irreversible del crecimiento y de la evolución humana. Nos hacen más fuertes y decididos. Segundo: permitiéndome dar pequeños pasos para recobrar el  movimiento, tal como cuando hacemos rehabilitación física luego de algún episodio que nos ha paralizado o postrado. Allí decidimos entrenar nuevamente nuestras capacidades (en este caso las emociones), para –más allá del dolor y la tristeza- recobrar la marcha. Y esto no es inmediato ni mágico. Requiere una enorme fuerza interior y  un entorno que acompañe saludablemente. Y tercero: recordando que esto también pasará. No importa el nivel de dolor que sientas hoy, dentro de un tiempo somos capaces de reformularlo y convertirlo en algo valioso. Pero ojo: sólo si sabemos verlo de esta forma. Para verlo, es imperioso elegir la mejor actitud. Y de eso habla nuestro quinto punto.

Quinto: Tu actitud es lo que vale. Frente al desafío del fracaso de cualquier tipo, tienes una opción maravillosa para volver a probarte: elegir tu actitud. Usualmente nos enseñan que hay una forma positiva de ver las cosas y otra negativa: ésta es la que más asusta. Sin embargo, el primer paso para salir de la situación que te conmueve es aceptar la posibilidad de un término medio: la neutralidad. Contrariamente a la idea de que en este espacio neutral no pasa nada, ocurre todo lo opuesto: se movilizan invisibles fuerzas internas, que te permitirán de a poco recobrar el sentido y propósito de la vida. Y desde allí, si te mantienes en permanente movimiento, podrás encontrar el  aprendizaje que encierra esta experiencia. Aprendizaje que a veces nos llega a la fuerza, incluso desarmándonos por completo. Créeme que sé de qué te hablo, por estar muy curtido con todo tipo de situaciones. Entonces, llega el  punto donde maduré desde el dolor y me permito reconocer esa experiencia como algo valioso –cosa que hasta hace poco tiempo seguramente me negaba a ver de esta forma-. Allí se produce un profundo “insight”, una mirada hacia  dentro y, desde allí, recién, proyectar el nuevo Ser: un poco machucado por los golpes, seguramente. Aunque fuerte, día a día más entusiasta, y definitivamente más flexible.

Daniel Colombo

El autor es Coach, experto en alta gerencia y profesionales, educador, comunicador y escritor.
Ha escrito 21 libros, en español y portugués, entre ellos “Sea su propio jefe de prensa” “Historias que hacen bien”, “Preparados, listos, out” (co-autor, sobre el Síndrome del Bournout), entre otros. Ha asesorado a más de 2500 empresas.
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