Finalmente los números del desastre comienzan a ser conocidos, con pérdidas de casi 25 millones de dólares por día.
Los cortes de producción de las grandes marcas fabricantes de vehículos nipones como Toyota, Honda, Nissan, Mazda y Mitsubishi, entre otras, hacen que las marcas hayan perdido, en los últimos 50 días, entre 50 y 65 por ciento de su producción. Son pérdidas calculadas por la consultora Goldman Sachs en 24.6 millones de dólares por día. Sólo en el primer mes se dejaron de fabricar cerca de medio millón de vehículos.
Las marcas están buscando compensar esas pérdidas transfiriendo en la medida de lo posible, la fabricación hacia otros países. Aún así se calcula que para el mes de julio próximo se habrán dejado de producir un millón de vehículos en Japón.
Si el recorte de la producción de las fábricas japonesas se debe en buena parte a consecuencias directas del temblor y maremoto, como la falta de luz, por otro lado está la escasez de partes, ya que se calcula que existían alrededor de 500 empresas productores de autopartes en la zona más afectada por el suceso.
Por supuesto que esas empresas trabajaban, de manera primaria, para los productores locales, pero también eran proveedores de muchas marcas fuera de Japón.
Los fabricantes de autos estadounidenses, europeos, hindúes, chinos, etcétera, están ahora buscando desarrollar una proveeduría alterna, para sortear los problemas de falta de productos.
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