Nos conocimos allá a mediados de los años ’90. Nuestra actividad editorial transcurría por entonces dentro del emergente mundo de la televisión por cable, un rubro en el que, por una cosa u otra, la Argentina se destacaba por estar a la vanguardia en cuanto a penetración de abonados por habitante.
Un mundo glamoroso, en pleno desarrollo, pleno de cócteles en los que se presentaban nuevas señales día a día, llamadas a competir en un negocio que movía mucho dinero bajo la égida del uno a uno.
Daniel era el gerente de marketing de una de las señales de películas más importantes del país y nuestra relación con él estaba enmarcada por ambos lados del mostrador.
Él, desde la compañía que representaba y nosotros, como editores de un newsletter mensual de noticias del sector, en tiempos de la aún incipiente y poco desarrollada internet, y en el que las noticias de negocios circulaban a través de publicaciones impresas.
Años después, Daniel pondría en primer lugar su apellido junto a quien era su socio en ese tiempo para conformar la más grande empresa de relaciones públicas de las artes y el espectáculo en los primeros años del siglo XXI.

Por diferentes razones societarias y alguna de las recurrentes crisis en la que se sumerge nuestro país, dicha sociedad se disolvió, y tiempo después también dejó de existir esa empresa, que aún mantenía el apellido de Daniel.
Pasaron muchos más años, y un día su nombre irrumpió en un periódico, invocado en el anuncio de la presentación de un libro de su firma, con eje en el coaching de negocios.
A esa presentación siguieron muchas otras más, para dar cuenta de más de veinte libros, clases y conferencias a lo largo del país y de América Latina. Sus columnas también fueron parte de cada una de las ediciones de Aftermarket, incluso la de este mismo número.
Daniel Colombo falleció en el mes de diciembre, a los 64 años, en Buenos Aires.
A quienes lo conocimos, leímos sus libros, y participamos de sus presentaciones nos faltará su capacidad de comprensión de los problemas de las relaciones humanas en los negocios, y su sapiencia para mostrarnos el camino para sortearlos y ser cada vez mejores. Algunas de sus columnas, que forman parte de los libros ya editados, continuarán publicándose en Aftermarket. Esta edición va dedicada a su memoria.
Hasta la próxima.
Natalio Borowicz
Editor Revista Aftermarket