En el ámbito editorial existe un momento único, de tensión extrema, y está estipulado de forma taxativa. En las redacciones de periódicos acontece todas las madrugadas, salvo en Nochebuena, Nochevieja y salvo algún otro excepcional, la noche previa al primero de mayo, fechas en las que no se editan diarios.
Por su parte, en el ambiente de una revista, semanal o mensual resulta un poco menos estresante, pero mantiene también ese ritmo frenético, casi enloquecido.
Se denomina EL CIERRE. Esto es, que todo está listo para ir “al taller” o “la imprenta” (hace muchos años, los periódicos tenían su propia imprenta, pero era comúnmente aceptado llamarlo de la primera de las dos acepciones).
Ese punto inexorable en el diagrama, dónde todas las piezas deben estar listas y encajar para proceder a darle forma, ese clímax es muy difícil de explicar si no se ha vivido.

Nuestra publicación no esta exenta de esto que relatamos. Cada una de las 271 ediciones como la presente que llega a sus manos tiene su propia tensión, y es el momento de esta columna, cuando el último punto y aparte cierra la edición, que actualmente ya no ingresa en la imprenta, sino que está lista para convertirse en un archivo digital (PDF) y “subirse” a nuestro espacio en la web.
Y hasta aquí llegamos, con una edición especial para un momento como el del inicio del año y las vacaciones, más de distensión y reflexión, con un contenido de ideas –ya expuesto en ediciones anteriores- pero ideal para releer durante este inicio del año.
Hasta la próxima
Natalio Borowicz
Editor Revista Aftermarket