La idea es ver bajo qué condiciones el alto voltaje de las baterías podrían causar fuego.
La National Highway Traffic Safety Administration conocida por sus siglas NHTSA, ha comenzado este estudio que costará nada menos que 8.75 millones de dólares.
Tiene como objeto averiguar los riesgos de incendio de las baterías de iones de litio en los nuevos automóviles eléctricos del mercado.
Kevin Vincent, jefe del consejo de la NHTSA señala que "no queremos que nadie queme su casa mientras un auto eléctrico está en proceso de carga, ni tampoco arriesgar la seguridad post accidente".
La razón que motivo realizar el estudio, es el riesgo de los 400 voltios de las baterías de iones de litio, comparados con los 12 voltios de las baterías de plomo-acido utilizadas por algunos híbridos.
Para aclarar y no preocupar a nadie, un vocero de la NHTSA señaló que no ha habido accidentes relacionados con este tema y que el estudio es como medida de precaución.
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