Aftermarket

Abran cancha

La nota de tapa de febrero se dedicó a diseccionar especialmente la ofensiva de Stellantis en la región, en vínculo con las compras que lleva adelante (Norauto en Argentina, DPaschoal y su grupo en Brasil) y el reposicionamiento que implican para la compañía en el negocio de distribución y servicios.La cosa no termina ahí. Este movimiento, motorizado por el que en teoría es un convencional fabricante de autos, junto a uno de los pesos pesados del ITG (International Trading Group) -antes conocidos como “grupos de compra”- muestra que el virus disruptivo que Sergio Marchionne inoculó a la compañía infectó finalmente a la idiosincrasia y el corazón de lo que fue la vieja Fiat. Todo ello ocurre en un año en el que se cumple el 20°aniversario del nombramiento de Marchionne en la histórica marca italiana. Una irrupción que en su momento sacudió el polvo de la industria y que en su reformulación actual está rompiendo con alguno de los pruritos de un negocio tradicional y conservador. Argentina, demás está decirlo, no es un actor de relevancia en el mundo de la industria automotriz, y tampoco en el que lo nutre -las autopartes-, pero en el continente centro y sudamericano oficia como el segundo país -después de Brasil- más desarrollado en cuando a industria y canales comerciales y de servicios. Eso nos pone en un lugar más que interesante para estar atentos a lo que este acuerdo provocará en el ecosistema en el cual más pronto que tarde irrumpirán, seguramente, dos siglas de las que casi nada se habla en estas comarcas: LKQ y GPC, que identifican a los dos más grandes players del negocio de posventa y servicios a nivel global. A preparar el pochoclo, porque esta película recién empieza. Hasta la próxima. Natalio Borowicz Editor Revista Aftermarket

Carisma: Tener y no tener

A menudo percibido como un don innato, es en realidad una amalgama de habilidades y atributos -una combinación de inteligencia emocional, presencia social y habilidades de comunicación- que se pueden cultivar y mejorar. Desde una perspectiva científica, el carisma es una combinación de inteligencia emocional, presencia social y habilidades de comunicación. Según estudios, como los de la psicóloga Olivia Fox Cabane, los elementos clave del carisma incluyen la presencia, el poder y el calor, cada uno jugando un papel vital en la forma en que nos perciben los demás. La presencia se refiere a estar completamente en el momento; el poder, a la percepción de nuestra capacidad para afectar el mundo que nos rodea; y el calor es, al igual que un mapa de calor, la habilidad para sentir si tenemos relaciones frías o más cálidas con las personas, basadas en gran medida por la benevolencia y atención que los demás sienten que tenemos hacia ellos. Estos aspectos del carisma no sólo influyen en cómo nos ven los demás sino también en cómo nos vemos a nosotros mismos, lo que potencia nuestra autoconfianza y autoestima. Gestión de emociones Algunas investigaciones en neurociencia indican que el carisma está ligado a cómo procesamos las emociones y las expresamos. Un estudio publicado en la revista Social Neuroscience reveló que los individuos carismáticos tienden a tener una mayor capacidad para comprender y lidiar con las emociones propias y ajenas, lo que les permite conectar a un nivel más profundo con los demás. Esto demuestra que, aunque algunos puedan tener una predisposición natural hacia el carisma, hay aspectos de esta cualidad que pueden ser aprendidos y mejorados con práctica y conciencia. Para la mayoría de las personas, ser magnético es lo mismo que tener carisma y déjame decirte que tienen más de una diferencia que explico a continuación, para que no te confundas: Qué es ser magnético: Atracción Instantánea: el magnetismo refiere a una atracción casi instantánea que algunas personas ejercen sobre otras. Es una cualidad que atrae a las personas hacia ellas sin esfuerzo aparente, a menudo antes de que se haya establecido una comunicación verbal significativa. Presencia Impactante: las personas magnéticas tienen una presencia que se nota inmediatamente cuando entran en una habitación. Su energía, su manera de moverse y su presencia física capturan la atención. Intensidad en la conexión: el magnetismo implica una intensidad en las conexiones personales que puede ser profunda, aunque no necesariamente duradera. Las personas se sienten fuertemente atraídas hacia individuos magnéticos en un corto período de tiempo. Foco en la atracción: la naturaleza del magnetismo es tal que enfatiza la atracción, a menudo basada en cualidades externas o en una “vibra” que alguien emite, más que en habilidades de comunicación o acciones. Es el caso de querer llamar la atención a toda costa. Qué es ser carismático: Influencia duradera: el carisma se refiere a la capacidad de influir en los demás de manera positiva y duradera. Es una cualidad que implica no sólo atraer a las personas sino también inspirarlas y motivarlas hacia una causa, un objetivo o una mejora personal. Comunicación efectiva y atractiva: los individuos carismáticos son a menudo excelentes comunicadores. Su habilidad para conectar con los demás se basa en la autenticidad, la empatía y la habilidad para expresar sus ideas de manera clara y convincente. Relaciones significativas: a diferencia del magnetismo, que puede ser más superficial, el carisma se construye y mantiene a través de relaciones significativas y genuinas. Los carismáticos se interesan verdaderamente en los demás y buscan el bienestar colectivo. Inspiración y liderazgo: el carisma está estrechamente ligado a la capacidad de liderar e inspirar. Las personas carismáticas son capaces de movilizar a las personas y llevarlas hacia una visión compartida, generando lealtad y compromiso. 12 consejos Si lo que quieres es desarrollar el carisma y conectar casi instantáneamente con los demás, estas sugerencias se basan en los más variados estudios del comportamiento humano. Cuando los implementes y practiques, empezarás a ver los resultados: 1-Ten una alta confianza en ti: ninguna persona puede influir en los demás y mostrar su carisma si primero no siente autoconfianza. Esto incluye que te guste estar junto a la gente, la disposición a aprender de los demás, y sentir seguridad interna en cualquier entorno. 2-Haz sentir importante a la otra persona: uno de los secretos más poderosos del carisma es hacer que las personas se sientan valoradas y especiales. Presta atención genuina a lo que dicen, reconoce sus contribuciones y celebra sus éxitos. Esto crea una conexión profunda y significativa, lo que se traduce en una total presencia con el otro. 3-Escucha más de lo que hablas: a las personas les gusta ser escuchadas, más que escucharte. Entonces, practica la escucha activa y empática. Al escuchar más, demuestras interés genuino en los demás, lo cual es una cualidad altamente carismática. Las personas se sienten atraídas hacia aquellos que les brindan un espacio para ser escuchadas y comprendidas. 4-Elogia a los demás: esta técnica de carisma es irresistible. Cuando destacas algo de la otra persona la haces sentir importante y significa que le prestas atención. Ten cuidado de no destacar aspectos sensibles como un detalle del físico; más bien, enfócate en habilidades sociales de la gente, del estilo “Qué bien que te veo conversar con tal persona”, “Felicitaciones por tu presentación: me llegó mucho”, etcétera. 5-Utiliza la sonrisa como herramienta clave: la sonrisa es un símbolo universal y está considerada como la conectora social más poderosa. No sólo te hace más accesible y amigable, sino que también libera endorfinas, mejorando tu propio estado de ánimo y el de quienes te rodean. Una sonrisa sincera puede derribar barreras y construir puentes en la comunicación. 6-No invadas el espacio personal del otro: la proxemia, que es la distancia óptima en las relaciones humanas, es muy bien manejada por las personas carismáticas. Por ejemplo, el querer abrazar, tocar o poner tu mano sobre la de la otra persona al saludarse, puede intimidar ese espacio personal. Mantén las distancias: en

Nueva resiliencia: la antifragilidad

Este innovador concepto alude a la cualidad que permite a un sistema o individuo no sólo resistir a los golpes y fracasos, sino prosperar a partir de ellos. En un mundo azotado por la incertidumbre y el cambio constante, la antifragilidad emerge como una filosofía liberadora. Este innovador concepto, introducido por Nassim Taleb en su obra «Antifrágil: Las cosas que se benefician del desorden”, trasciende las nociones convencionales de resiliencia y estabilidad.   Radiografía del concepto La antifragilidad es más que una simple resiliencia o recuperación frente al estrés o la adversidad. Se trata de una cualidad que permite a un sistema o individuo no sólo resistir a los golpes y fracasos, sino prosperar a partir de ellos. En un giro creativo, Taleb menciona el ejemplo de la Hidra de la mitología griega para ilustrar este principio: corta una cabeza a la serpiente y crecerán dos más, más fuertes que antes. Para introducirnos en su tema, propone una tríada conceptual que incluye la fragilidad, la robustez y la antifragilidad: -Fragilidad: representa sistemas o entidades que son vulnerables a desafíos, cambios y estrés. Cuando se enfrentan a perturbaciones, tienden a quebrarse o fallar. -Robustez: los sistemas robustos pueden resistir shocks y estresores sin cambiar fundamentalmente. Mantienen su integridad bajo condiciones adversas. -Antifragilidad: a diferencia de los dos anteriores, un sistema antifrágil mejora y se fortalece cuando está expuesto a ciertas clases de desorden y estrés. Esto no significa que vas a ser invencible, invulnerable o indestructible: todo lo contrario. Significa que contarás con las herramientas de previsión apropiadas en tu desarrollo interno para afrontar lo que se presente con mayor entereza y confianza. La antifragilidad implica, por lo tanto, poseer una robustez adaptativa, contar con un plus de resiliencia para activar cuando necesites y ser inquebrantables (no indestructibles). También implica ser adaptables al caos y encontrar beneficios aún en medio de la situación. Ser estables en situaciones de alta presión, y resultar fortalecidos por una dosis razonable de estrés como impulsor y sostén. No se trata, aquí, del estrés sostenido en el tiempo, que puede transformarse en burnout, el síndrome del quemado, sino de algo que de todas formas aparecerá en tu vida y te estresará: es entonces cuando lo transformas a tu favor. Derrotas victoriosas Comprender la antifragilidad implica primero reconocer el valor formativo de los fracasos y los desafíos. Mientras que sistemas o individuos frágiles -que no debemos confundir con débiles- temen y evitan cualquier tipo de estrés, son quebradizos y asustadizos frente a las situaciones, quienes desarrollan los componentes de robustez y adaptabilidad se nutren de estas experiencias, adaptándose y fortaleciéndose en el proceso. Esto se observa con total claridad en la naturaleza, a través del proceso evolutivo. Las especies están en una constante batalla por la supervivencia, adaptándose y refinándose en respuesta y afrontamiento a desafíos ambientales. Aquellos que no se adaptan, simplemente desaparecen. Engañosa estabilidad   Taleb señala que nuestra búsqueda moderna de estabilidad y control nos ha hecho intrínsecamente más frágiles. Instituciones y políticas centradas en la eliminación de riesgos y la predicción de resultados han creado sistemas que son altamente susceptibles a perturbaciones imprevistas. El asunto de la predicción o futurología de riesgos que se alienta socialmente bajo el pretexto de dar calma o estabilidad por anticipado, es algo para prestar atención y evitar caer en un realismo mágico, porque nadie puede predecir lo que va a pasar mañana, en un mundo absolutamente cambiante. Según el autor de este ensayo, en lugar de buscar certezas ilusorias, es posible cultivar una mentalidad flexible que nos permita adaptarnos a cualquier eventualidad. Porque ser antifrágil significa dejar de lado la ilusión de control y abrirse a la incertidumbre y se necesitan desarrollar estrategias que nos permitan responder con agilidad a situaciones inesperadas.  Por ejemplo: ante una crisis económica, las personas y empresas pueden diversificar sus inversiones o ahorros de contingencia lo mejor posible o, sin caer en el pensamiento catastrófico, planificar los escenarios extremos.  Hoja de ruta El desarrollo de la antifragilidad se puede trabajar previamente para llegar mejor preparados, y no necesita esperar que ocurra algo desastroso para activarla. Ésta es una enorme diferencia con la resiliencia, componente humano que se despierta en situaciones altamente desafiantes; por ejemplo, como todos vivimos en la pandemia del Covid que impactó globalmente y cambió el mundo para siempre. Para el coach, entrenador y educador Fernando Sáenz Ford, que se ha dedicado a estudiar y divulgar la antifragilidad en individuos y organizaciones, “el proceso de iniciarse en esta práctica no significa que seas una persona acorazada e invulnerable. En esencia, se trata de aumentar tu poder personal en situaciones de adversidad, descubriendo tus áreas de impacto auténticas dentro de lo que se presenta y parece un enorme desafío”.  5 pasos para ser antifrágiles  Según Nassim Taleb, hay muchas formas de desarrollar la actualidad de la antifragilidad en la vida, antes de que ocurran las situaciones. Es necesario entrenarse para cultivarlas y tenerlas listas para cuando llegue el momento. Aquí van cinco alternativas, mostrando cómo aplicarlas en los negocios y en la vida personal, según su enfoque 1-Adoptar una mentalidad de «opciones abiertas» Crea, diseña y mantén diversas opciones a tu disposición para ser flexible y adaptable. No te cases con una única estrategia o plan. La mayoría de las personas funciona con escenarios únicos, cuando la realidad indica que existen múltiples posibilidades. Ejemplo en los negocios: en vez de invertir todo en un solo proyecto, diversifica. Mantén una cartera de proyectos y oportunidades.Ejemplo en la vida personal y profesional: evita poner todos los huevos en una sola canasta. Si una relación o trabajo falla, ten otros intereses y relaciones para mantener el equilibrio. Diversifica todo lo posible. 2-Aceptar y aprovechar el caos En lugar de resistirte al cambio y a la incertidumbre, utilízalos como oportunidades para aprender y crecer. Esto implica responsabilidad personal ante las situaciones, entrenar tu preparación previamente, y practicar lo que vas aprendiendo para corroborar lo que te funciona, y lo que no. Negocios: aprovecha las fluctuaciones del mercado para identificar nuevas oportunidades o nichos.Vida personal y profesión: afronta los

Autoconducción

Muchas habilidades a veces no son innatas, sino que se pueden aprender y mejorar con el tiempo y la práctica. Forman parte de lo que hoy se conoce como “power skills”.    ¿Te gustaría saber cómo poner en marcha tu vida, siendo una persona segura de sí misma? Así como un coche requiere de ciertos motores internos para funcionar correctamente, tú también necesitas de ciertas habilidades para manejar tu vida con éxito. En este artículo conocerás los «5 autos» que te ayudarán a ser una persona segura de sí misma, tal como un auto moderno, ágil y confiable en la carretera: 1 – Autoconfianza La autoconfianza es como el motor de un automóvil. Es la fuerza que impulsa tus acciones hacia tus objetivos y te permite superar los obstáculos en el camino. Tener confianza en ti mismo implica reconocer tus capacidades y puntos de mejora, y afrontar las situaciones con determinación y resiliencia. Al igual que un buen motor, la autoconfianza te lleva lejos, necesita ser alineada y supervisada periódicamente, y ajustada para que funcione correctamente.   2 – Autoestima La autoestima es como el chasis de un auto. Es la estructura que sostiene, contiene y protege todo lo que eres. Estos pilares se basan en la valoración y respeto hacia ti, lo que te permite reconocer tus aspectos de fortaleza y trabajar en tus debilidades sin sentir inseguridad o inferioridad. Al igual que un buen chasis, la autoestima te brinda la estabilidad y firmeza para conducir tu vida con seguridad.   3 – Autoliderazgo El autoliderazgo es como la dirección de un automóvil. Es la habilidad de conducir y guiar tu vida para tomar decisiones y alcanzar tus metas y objetivos. Cuando eres quien está al mando, asumes la responsabilidad total sobre lo que piensas, dices, sientes y haces, lo que implica una gran capacidad de autorreflexión y autocrítica constructiva, con enfoque en tu mejora continua. Al igual que una buena dirección, el autoliderazgo te permite ser el conductor de tu vida y tomar el control de tu destino.   4 – Autoconocimiento El autoconocimiento es como el combustible de un automóvil. Te da la energía y la potencia vital para seguir avanzando. Se trata de conocerte profundamente a ti mismo, incluyendo tus emociones, pensamientos, condicionamientos y creencias que pueden impulsarte, o, tal vez, limitarte. Asimismo, el autoconocimiento te permite identificar tus verdaderos intereses, habilidades y valores para tomar decisiones más conscientes y acertadas. Al igual que un buen combustible, el autoconocimiento te brinda la fuerza para seguir adelante.   5 – Automotivación La automotivación es como el sistema de arranque de un automóvil. Se trata del impulso interno que te mueve a alcanzar tus objetivos y superar obstáculos, sin necesidad de estímulos externos ni de la felicitación o dependencia emocional o afectiva de los demás. Cuando tienes seguridad en ti, la automotivación es una fuerza que te permite seguir adelante incluso en momentos difíciles y te ayuda a mantener el foco en tus objetivos, sabiendo que cuentas con los recursos necesarios en cada momento. Te da certeza en la oscuridad, y confianza en los momentos de duda. Al igual que un buen sistema de arranque, la automotivación te permite poner en marcha tu vida con confianza. Estos «5 autos» son esenciales para afianzar tu seguridad interior, y así, conducirte con soltura y fluidez en un mundo cambiante.   5 aspectos del motor interno Quiero recordarte que estas habilidades muchas veces no son innatas, sino que se pueden aprender y mejorar con el tiempo y la práctica. Forman parte de lo que hoy se conoce como “power skills”, habilidades de empoderamiento, que son superadoras de las tan mentadas “habilidades blandas”. Unas y otras hoy son tan necesarias y requeridas para moverte eficazmente en el mundo, en cualquier ámbito. Por lo tanto, si sientes que necesitas mejorarlas, empieza a trabajarlas. ¿Cómo afinarlas en ti? Veamos: si estuviésemos hablando de coches, la afinación consiste en una revisión total, principalmente de 5 aspectos: cambio de bujías, filtros de aceite, filtros de nafta, cambio de aceite y limpieza de válvulas. Lo mismo es lo que te sugiero que hagas en cada uno de los aspectos internos que harán que empieces a vivir de una forma completamente segura, y con mayor preparación para cualquier tipo de dificultades. Aquí van unas breves ideas para ajustar lo que quieras desde ahora mismo:   -Para desarrollar la autoconfianza: empieza por reconocer tus logros y fortalezas, así como también aceptar tus errores y debilidades sin juzgarte. Es necesaria la práctica constante para alcanzar la destreza de confiar en ti, pase lo que pase.   -Para mejorar tu autoestima: practica la gratitud y el amor propio, y valora tus cualidades y características únicas. Aprende a decidir por ti y decir que no, sin agredir ni molestar a los demás. Toma cursos de desarrollo personal, enfócate en lo positivo que ya tienes en tu vida, e irás cambiando tu mentalidad progresivamente.   -Para fortalecer tu autoliderazgo: trabaja en tu autorreflexión diaria, y asume la responsabilidad total sobre tu vida y decisiones. Puedes inspirarte con mentores, coaches profesionales y con cualquier persona en la que observes rasgos de seguridad interior y liderazgo positivo.   -Para cultivar el autoconocimiento: dedica tiempo a conocerte a ti mismo a través de la meditación, la introspección y la reflexión. Lee, ve películas estimulantes, conversa con personas diferentes para explorar distintos puntos de vista, dedica más tiempo a reconocer y mejorar tu inteligencia emocional.   -Para impulsar tu automotivación: establece objetivos claros y realistas, y mantén una actitud positiva y perseverante ante los desafíos. Ponte metas y ejecútalas paso a paso, celebrando los logros por pequeños que sean. Ahora que lo sabes, puedes poner en marcha estos «5 autos», esenciales para ser una persona segura de sí misma y conducir tu vida con éxito. Así que, aprende y disfruta del camino hasta construirte en el mejor ser humano del que seas capaz.     Daniel Colombo Facilitador y Máster Coach Ejecutivo especializado en alta gerencia,

Técnicas para líderes

Saber manejar situaciones emocionales de manera efectiva es esencial para mantener un ambiente de trabajo saludable y productivo. El rol de líderes es uno de los más difíciles de desarrollar en las empresas. Además de las condiciones naturales o adquiridas, conlleva enfrentar diversas tensiones y una de las más desafiantes es lidiar con el enojo y otras emociones de las que habitualmente llamamos “negativas” de sus equipos. Saber manejar este tipo de conflictos de manera efectiva es esencial para mantener un ambiente de trabajo saludable y productivo. Un primer concepto a tener en cuenta es que las emociones, en sí mismas, son neutras. Lo que hace que se perciban como negativas o positivas es la interpretación individual que hacemos frente a lo que nos pasa. Ese juicio valorativo que hacemos sobre la situación es lo que la etiqueta en forma contributiva o no contributiva, y actuamos desde esa posición. En este artículo conocerás tres técnicas poderosas que he desarrollado y que aplican mis clientes de coaching ejecutivo con alta eficacia, diseñadas especialmente para ayudar a los líderes a enfrentar el enojo y las emociones negativas de sus colaboradores.   Los beneficios Una dificultad frecuente es que quien lidera suele implicarse con cierto grado emocional frente a lo que se le plantea; por ejemplo, disconformidades de distinto tipo, falta de adaptación a la cultura de la empresa, e incluso, un reclamo que le involucra directamente. Esta falta de disociación entre el hecho y la persona, o el problema y el rol de líder, es justamente lo que puede impedir pacificar a alguien del equipo, y detectar posibilidades para resolver las cosas. Al utilizar las tres técnicas vas a ver un efecto positivo inmediato, debido a que podrás gestionar mejor las situaciones para lograr, entre otras cosas:   -Mejorar la comunicación: al permitir que los colaboradores expresen sus emociones adecuadamente, se crea un ambiente de confianza donde se fomenta una comunicación abierta y honesta. Esto ayuda a que los líderes comprendan mejor las preocupaciones y necesidades de sus equipos. Para lograrlo, todas las personas, empezando por los directivos, necesitan entrenar sus habilidades de inteligencia emocional y autorregulación de sus sentimientos, aún en momentos de tensión y estrés.   -Disminuir el conflicto: al darle a las personas la oportunidad de expresar sus emociones negativas, se evita que estas emociones se acumulen y se conviertan en conflictos mayores. Las técnicas permiten abordar los problemas a medida que surgen, antes de que se conviertan en un obstáculo para el trabajo en equipo.   -Desarrollar una mayor empatía: cuando aplicas las técnicas, los líderes -y, claro está, cualquier integrante- desarrollan una mayor empatía hacia los demás. Comprender las emociones y puntos de vista ajenos facilita la resolución de conflictos y promueve relaciones más sólidas.   -Aumento de la productividad: un ambiente laboral donde las emociones se gestionan adecuadamente y se fomenta una comunicación efectiva conduce a equipos más motivados y comprometidos. Esto se traduce en un aumento de la productividad y la calidad del trabajo.   -Clima laboral positivo: cuando la gestión es armoniosa, los colaboradores se sienten valorados y escuchados, lo que fortalece su sentido de pertenencia y su motivación para contribuir al éxito del equipo y de la organización. También se estimula el sentido del logro individual, y es ese “ser parte” lo que aumenta su involucramiento, no sólo la responsabilidad o el cumplimiento.     Técnicas para manejar situaciones de negatividad   Para poder gestionar situaciones de emociones de las que llamamos “negativas”, se pueden aplicar estas tres técnicas que he diseñado. Aprenderlas, practicarlas, adaptarlas a tu propio estilo y, finalmente, evaluar su efectividad, hará que transformes las confrontaciones en conversaciones, y que los  desacuerdos no se conviertan en desagradables contiendas.   1-Técnica del inicio y final Cuando te encuentras con un colaborador furioso o que plantea permanentes disconformidades, es fundamental permitirle expresar lo que percibe y siente de manera adecuada. Por lo general las personas no venimos con un manual de instrucciones. Aunque sí es deseable que cada líder al frente de equipos sea convenientemente entrenado en su desarrollo personal y profesional, incluyendo sus ajustes emocionales. La técnica del inicio y final consiste en preguntarle a la persona cómo se siente exactamente al principio de la reunión, profundizando en su emoción negativa. Usando una escala del 1 al 10, pregúntale cuánta frustración siente en ese momento, donde 1 es el mínimo y 10 es el máximo de frustración. Esto le brinda la oportunidad de conectar con sus sentimientos y verbalizarlos. Al final de la reunión, vuelve a preguntarle cómo se siente en ese instante en comparación con el inicio. Nuevamente, haz la medición de 1 a 10. Esta comparación permite que la persona sea más objetiva y reflexione sobre su estado emocional antes y después de los planteos. Al visualizar el cambio en sus percepciones  es más probable que estén dispuestos a encontrar soluciones racionales, constructivas y definir próximos pasos.   2) Limpiar el campo minado En estados emocionales alterados, las personas tienden a expresar una gran cantidad de quejas y preocupaciones. Tienes que saber que, detrás de cualquier reclamo con enojo se esconde lo más temido de una persona: el miedo. Miedo a no ser aceptado, a sentirse decepcionado, a perder el empleo, a no sentirse a gusto. Hay miedos racionales y lógicos, y otros, irracionales y del mundo de la fantasía y la imaginación. La técnica de limpiar el campo minado está diseñada para despejar “el campo de batalla” que se libra en ese intercambio con la otra persona. En este ejercicio, el líder debe mantenerse enfocado y no dejarse arrastrar por la misma emoción. La clave es seleccionar y disociar las emociones del otro, evitando involucrarse emocionalmente en ellas. Mientras la persona se desahoga, escucha activamente y, al mismo tiempo, limpia el campo minado de información irrelevante o que desvíe la atención del tema central. Lo central es identificar con escucha abierta y atenta, los dos o tres aspectos clave que consideres relevantes, y sólo te enfocarás en

Las leyes del aguante

Los Navy Seals enseñan que se puede superar la barrera del agotamiento, y saber que, cuando la sientes por un gran desgaste físico y mental, aún te queda un 40% de energía posible de utilizar. En ocasiones, la vida puede parecer una tarea titánica debido a la falta de energía y esperanza. A todos nos sucede de pensar “no puedo más”, y creer que ese último aliento de energía es todo lo que nos queda. Sin embargo, hay varias maneras de no desistir. Hay un principio que las personas que corren maratones o encaran enormes desafíos físicos y mentales conocen muy bien y que se llama “el muro de los 30 kilómetros”. Se trata de un efecto que suele darse cuando el nivel de glucosa alcanza su punto más bajo, lo que produce una gran fatiga, no sólo física, sino también mental y emocional. Como esta fatiga es tan contundente, aparece el temor de no completar la meta, lo que provoca frustración y anticipa la decepción, porque disminuyen los niveles de dopamina, el neurotransmisor  del cerebro que está involucrado en la toma de decisiones y en muchas otras funciones cerebrales como la memoria, las sensaciones placenteras, el sueño, el estado de ánimo, la atención y la actividad motora.   La regla del 40%   Los Navy Seals es un cuerpo de elite de la marina de los Estados Unidos, que se caracteriza por sus intervenciones en situaciones de alto riesgo y complejidad. Su entrenamiento es tan exigente, tanto en hombres como en mujeres -se han incorporado desde el 2016 en adelante- que llama la atención a cualquiera que lo vea en videos o relatos. Además de correr unos 320 kilómetros con peso encima, hacer miles de lagartijas y entrenar en condiciones extremas de temperatura, aprenden distintas técnicas de alerta, estimulación de la agudeza mental, toma de decisiones en fracciones de segundo y tácticas propiamente militares. También, se entrenan en dormir 10 minutos que rinden como 6 horas de sueño. Por si quieres probarlo: eleva los pies por encima del corazón; túmbate y pon los pies sobre un sofá, por ejemplo, y coloca una alarma a los 10 minutos. Si realmente tienes mucho cansancio te dormirás muy rápido, y, al despertarte, sentirás que has dormido un equivalente a seis horas. Por favor, recuerda que estas son prácticas de elite y supervisadas médicamente; no las hagas sin consultar con los doctores. Un principio que los NAVY Seal dominan es saber trabajar su fortaleza física y mental de una manera muy específica, aplicando la regla del 40%. Sirve para superar la barrera mental del agotamiento, y saber que, cuando la sientes por un gran desgaste físico y mental, aún te queda un 40% de energía posible de utilizar. Algunos hablan de que has usado sólo el 40% y queda un 60%. Como sea, tienes un gran resto antes de rendirte. Por lo tanto, cuando estés en una situación en la que te parezca que ya no tienes fuerzas, recuerda la fuerza mental que tienes, y supérala.   Claves para no desistir Para lograrlo, aquí van tres ideas:   1 – Pequeños pasos. No es posible en el agotamiento recuperarte de golpe al ciento por ciento, aunque sí es totalmente factible dar sólo el siguiente paso; y luego otro, y otro. Por ejemplo: estás haciendo una dieta, y llega un punto donde quieres abandonarla. Sólo persiste la próxima comida saludable, y luego otra, y otra. Evita pensar que toda tu vida deberás comer así. Hazlo de a un paso a la vez. De esta forma, continuarás más allá de ese límite mental que te habías puesto.   2 – Fortalece tu psicología interna. La mente es maravillosa, aunque puede ser tu peor enemiga si no sabes gestionarla convenientemente. Crea imágenes muy nítidas de lo que deseas conseguir y cómo te vas a sentir lográndolo. El aspecto de ‘sentir’ anticipadamente la emoción positiva es fundamental. Con esas imágenes y sensaciones en mente, podrás revivirlas cada vez que lo necesites. La psicoterapia cognitivo conductual te puede ayudar, así como tener un coach profesional certificado para acompañarte en desactivar las creencias y modelos mentales que ya no son útiles para los objetivos que quieres cumplir, y reemplazarlos por otros que sean funcionales.   3 – Recupera tu autocontrol. El autocontrol, conocido también como el poder interior, es la seguridad interna ejecutada a través de acciones congruentes que se dan cuando sabes que tienes las riendas de tu vida, tomas esas riendas y eres tú quien las manejas.   Si le entregas el poder mental a lo externo y no te focalizas en tu objetivo, lo único que consigues es distraerte y dejarte llevar por lo que no te apoya. Más del 95% de la población mundial reconoce desviarse de los objetivos que se proponen por falta de fortaleza mental y baja disciplina. Generar la autoconfianza y liderar tu vida en su totalidad es lo que te permitirá asumir tu responsabilidad absoluta de todos los momentos. Así, tendrás más disciplina continuamente. Con esta sabiduría en tu interior, podrás alcanzar metas retadoras, y vas a superar la tendencia de abandonar las cosas cuando sientes que no puedes más. Recuerda también diseñar específicamente tus objetivos. Escríbelos y léelos en voz alta varias veces cada día. No los tengas sólo en tu mente, porque tenderás a hacerlos poco relevantes o a olvidarte y a no colocarlos en un lugar de prioridad en tu vida. Asimismo, cuando comentas esos objetivos con alguien de confianza y pidiéndole que te apoye, se ha medido que aumentan hasta un 65% más las probabilidades de que los cumplas, debido a que asumes un compromiso contigo y con los demás. Aplicando estas sugerencias con disciplina y constancia vas a hacerte más fuerte por dentro y por fuera, y extraer el aprendizaje que siempre está detrás de los desafíos aunque te parezcan muy difíciles de lograr.   Daniel Colombo Facilitador y Máster Coach Ejecutivo especializado en alta gerencia, profesionales y equipos; mentor y comunicador profesional; conferencista internacional;

Ancho de banda mental

A medida que el entorno empresarial y laboral evoluciona hacia la era de la transformación digital, pasar de una mentalidad fija a una abierta y flexible del personal se convierte en una estrategia crucial para fomentar la autonomía. En un mundo donde la innovación y la adaptabilidad son esenciales me gusta utilizar el concepto de «ancho de banda mental» con mis clientes de coaching ejecutivo, porque considero que tiene una relevancia sin precedentes. A medida que el entorno empresarial y laboral evoluciona hacia la era de la transformación digital y la disrupción constante, ampliar el ancho de banda mental del personal se convierte en una estrategia crucial para fomentar la autonomía, el empoderamiento y el crecimiento individual y colectivo. Aquí propongo explorar cómo hacer la transición de una mentalidad fija a una mentalidad abierta y flexible con cinco técnicas de liderazgo para lograr este cambio significativo.   De 4G a 5G En términos tecnológicos, el “ancho de banda” se refiere a la capacidad de transferencia de datos en una red. Paralelamente, en el ámbito del desarrollo del potencial humano, el ancho de banda mental se relaciona con la capacidad de procesar, adaptar y asimilar información en una variedad de contextos, aprender a desaprender y abrirse a nuevas perspectivas mentales. La mentalidad 4G es una forma de procesar de muchas de las personas de una organización en forma fija, limitada y estanca. Por lo general, se manifiesta con resistencia al cambio, baja predisposición a incorporar lo nuevo con una actitud entusiasta y colaborativa, y se lo acompaña con una disminución del compromiso laboral. Por su parte, la mentalidad 5G es una forma de funcionamiento del modelo mental de cada persona, donde incorpora la amplitud de criterios, el pensamiento propio, la adaptabilidad y los aportes en cada oportunidad que se presenta. Es una actitud contributiva, creativa e innovadora, que no sólo permite a esa persona crecer y desarrollarse sino también a la empresa donde trabaja.   Técnicas de liderazgo Hay varias formas de aumentar el ancho de banda mental en las personas de un equipo; aquí comparto 5 claves que te van a ayudar:   1-Fomentar la curiosidad activa: al alentar a los miembros del equipo a cuestionar el status quo y a explorar nuevas perspectiva se fomenta la curiosidad en forma activa. De esta forma, cada persona estará en modo creativo e innovador, tomará perspectivas distintas a las habituales y estirará sus habilidades en cualquier campo. Esto impulsa el cambio de la mentalidad 4G, centrada en respuestas preestablecidas, hacia la mentalidad 5G, caracterizada por la apertura a nuevas ideas y soluciones.   2-Cultivar la flexibilidad: así como el 5G se adapta a diferentes frecuencias y tecnologías, una mente flexible se adapta a diversas situaciones y desafíos. Los líderes deben fomentar la flexibilidad en la forma en que se abordan los problemas y se enfrentan los cambios, permitiendo que el personal desarrolle una actitud más abierta y adaptable, con resiliencia y antifragilidad (tener las condiciones de robustez en forma previa a que deba aplicarlas).   3-Promover la toma de decisiones autónoma: al igual que un dispositivo 5G puede conectarse a múltiples redes de manera autónoma, los individuos pueden tomar decisiones más informadas y por sí mismos en un entorno laboral. Los líderes necesitan saber empoderar a su equipo para que tomen decisiones fundamentadas, construyendo confianza en sus capacidades y desarrollando una mentalidad independiente.   4-Facilitar el aprendizaje continuo: la velocidad de una mentalidad del tipo 5G permite un aprendizaje rápido y fluido. De manera similar, los líderes deben facilitar el acceso a oportunidades de aprendizaje continuo para su equipo, en formatos personalizados y no generales para todos. Esto no sólo mejora las habilidades sino que también fomenta una mentalidad de mejora constante y adaptación.   5-Crear un entorno de colaboración abierta: cuando habilitas el 5G en tu mente se conecta la comunicación fluida y el acompañamiento mutuo en el equipo. Por esto, fomentar un entorno de colaboración abierto y transparente entre los miembros del equipo es otra manera de aumentar el ancho de banda habitual. La diversidad de perspectivas y la comunicación efectiva desencadenan la innovación y la creatividad. Pasar del 4G a 5G no es tan instantáneo como activar una nueva tecnología en tu celular: es un proceso y puede tomar algunos meses. Porque se trata de un nuevo mindset a adoptar, un instrumento que permita empoderar al personal para que abrace la mentalidad de la transformación constante, y, a la vez, aumente su eficacia, contribución desde su singularidad y conocimiento llevado a la práctica de inmediato.     Daniel Colombo Facilitador y Máster Coach Ejecutivo especializado en alta gerencia, profesionales y equipos; mentor y comunicador profesional; conferencista internacional; autor de 32 libros. LinkedIn Top Voice América Latina. Coach profesional certificado por ICF en su máximo nivel, Coach certificado, Miembro y Mentor en Maxwell Leadership, el equipo de John Maxwell. www.danielcolombo.com Linkedin.com/in/danielcolombo Instagram: daniel.colombo YouTube.com/DanielColomboComunidad www.facebook.com/DanielColomboComunidad Twitter @danielcolombopr Podcast en Spotify y en Wetoker, iTunes, TN y Google Podcast. Todos mis libros 🎤 Charlas: click aquí

Liderazgo y management

Aunque estos dos términos se suelen usar indistintamente, es importante comprender las diferencias y la confluencia entre ambas competencias. Consejos prácticos para aplicar y aprender a distinguirlos.   En el mundo empresarial, a menudo se discute la diferencia entre liderazgo y management. Y lo que es peor: se toman líderes esperando que tengan habilidades de gestión, o managers a los que se les exige un rol de líderes. En muchos casos, no funcionan. Aunque estos dos términos se suelen usar indistintamente, es importante comprender las diferencias y la confluencia entre ambas competencias. En términos generales, el liderazgo se enfoca en las personas y su potencial, y en desplegar una serie de herramientas que permiten obtener los resultados que se buscan. Ser líderes, entre otras cosas, es contar con la capacidad para influir, organizar y motivar a otras personas. Con su impulso, el líder logra involucrar a la gente a su cargo para conseguir los objetivos que tienen en común. Por su parte, el management es sinónimo de gestión empresarial. Algunas tareas, en ese marco, son la dirección, conducción, planificación, organización y control de las actividades de una empresa. Es decir, que se enfoca en la implementación de aspectos claves -como las finanzas, el talento, los productos, las ventas- y garantiza con su accionar la operación diaria.   Dos carriles Para comprenderlo mejor, veamos cómo funcionan liderazgo y management en cinco aspectos clave del funcionamiento empresarial: el enfoque, perspectiva y operación diaria, influencia y gestión, habilidades blandas y técnicas, gestión del cambio y estabilidad del negocio:   -Enfoque: el liderazgo hace foco en las personas y su potencial, inspirando y motivando a otros para lograr objetivos comunes. Por otro lado, el management se centra en la gestión de recursos, procesos y actividades, asegurando que se cumplan los objetivos establecidos.   -Perspectiva a largo plazo vs. operación diaria: el liderazgo se orienta hacia una visión a largo plazo, guiando a la organización hacia el futuro. El management se ocupa de la operación diaria, asegurando que las tareas se realicen eficientemente y los procesos sean efectivos.   -Influencia vs. gestión y control: el liderazgo se basa en la capacidad de influir en otros y crear un ambiente positivo para el crecimiento y el desarrollo. El management, en el control y la supervisión de las actividades y los recursos para garantizar resultados óptimos.   -Habilidades interpersonales vs. habilidades técnicas: el liderazgo requiere habilidades interpersonales sólidas, conocidas como habilidades blandas, como la comunicación efectiva y la empatía, presentar ideas y crear visiones de futuro, para inspirar y guiar a otros. El management se basa principalmente en habilidades técnicas y conocimientos específicos para gestionar recursos y procesos.   -Orientación al cambio vs. estabilidad: El liderazgo implica fomentar el cambio y la innovación, adaptándose a nuevas circunstancias y desafíos. El management se orienta hacia la búsqueda de estabilidad y eficiencia operativa, asegurando que las actividades se realicen de manera consistente y predecible.   Parecidos y diferentes   ¿Significa que hay líderes que no son buenos managers, y managers que no saben liderar?  Hay de todo; porque conozco personas con un liderazgo y gestión excelentes; y managers que asumen roles de líderes con eficacia. Sin embargo, lo que observo en mis clientes de 18 países es que lo más frecuente es que haya líderes con buenas capacidades de gestión; aunque no tantos managers buenos en liderazgo. Como estamos viendo, aunque estas habilidades son distintas, también están intrínsecamente ligadas, porque si lo que buscas en ti (o en una empresa) es tener un liderazgo efectivo y 360° necesitarás contar con habilidades de management, y viceversa. Consejos para líderes que quieran incorporar habilidades de management Si eres líder y necesitas reforzar tus competencias de gestión, aquí van cinco puntos que puedes considerar:     Desarrolla habilidades de planificación estratégica y operativa para garantizar que las metas se traduzcan en acciones concretas.   Aprende a delegar tareas y responsabilidades de manera efectiva, confiando en el talento de tu equipo y fomentando su crecimiento.   Familiarízate con los aspectos financieros y de gestión de recursos para tomar decisiones informadas basadas en datos y maximizar la eficiencia de tu equipo.   Establece sistemas de seguimiento y control para evaluar el progreso hacia los objetivos y realizar ajustes cuando sea necesario.   Cultiva una cultura de colaboración y comunicación abierta, fomentando la participación activa de tu equipo en la toma de decisiones en los aspectos “duros” del negocio, la estrategia y el intercambio de ideas.   Consejos para managers que quieran incorporar habilidades de liderazgo Como manager que necesita incorporar o mejorar competencias para liderar equipos, aquí tienes cinco puntos de partida: Comunica una visión clara y apasionante que inspire a tu equipo y los motive a alcanzar metas ambiciosas. Entrénate en comunicación, un déficit en la mayoría de los niveles de gerenciamiento y gestión en las empresas.   Desarrolla habilidades de escucha activa y empatía para comprender las necesidades y preocupaciones de tu equipo.   Reconoce y valora el talento individual, brindando oportunidades de crecimiento y desarrollo personal. Pon a las personas en el centro y ayúdalas a crecer, además de ejecutar roles y tareas.   Fomenta en ti y en los demás la creatividad y el pensamiento innovador, promoviendo un entorno donde se permitan tomar riesgos y aprender de los errores.   Sé un líder de influencia en los demás, mostrando integridad, ética y responsabilidad en tus acciones, y generando confianza en tu equipo.     Recuerda que tanto el liderazgo como el management son fundamentales para el éxito en el entorno empresarial. Al integrar estas habilidades, podrás impactar positivamente en las personas, y a la vez, gestionar eficazmente los recursos y las actividades, creando un ambiente propicio para el crecimiento y el logro de resultados excepcionales.   Daniel Colombo Facilitador y Máster Coach Ejecutivo especializado en alta gerencia, profesionales y equipos; mentor y comunicador profesional; conferencista internacional; autor de 32 libros. LinkedIn Top Voice América Latina. Coach profesional certificado por ICF en su máximo nivel, Coach certificado, Miembro y Mentor

Gestión de objeciones

Hay una sencilla matriz para vencer la resistencia de los clientes, generar mejores relaciones, convertir cada reparo en un camino hacia la concreción y vender mucho más. Joe Girard: ¿les suena de algún lado? Es récord Guinness en ventas mundiales de automóviles, con un total de 13.001 vehículos nuevos en 15 años. La mayor habilidad que tenía era generar relaciones duraderas con sus clientes, quienes le compraban vehículos repetidamente y referían a amigos y familiares. Esto lo convirtió en multipremiado por saber vencer las objeciones y adaptarse a la necesidad del cliente. Si te preguntas cómo lo hizo, Girard se especializaba en personalizar tanto las relaciones que era casi imposible no tenerlo en cuenta. Imagínate esto muchas décadas atrás: les enviaba una tarjeta por correo a cada potencial cliente para agradecer su visita en el salón de ventas, y hasta lo invitaban a los cumpleaños familiares donde, obviamente, conseguía más y más clientes. Entonces, ¿estás lidiando con objeciones al cerrar ventas? No te preocupes porque nos pasa a todos quienes trabajamos vendiendo. Sin importar qué haces, hay una forma sencilla de vencerlas para generar mejores relaciones, y convertir cada objeción en un camino hacia la concreción.   Proceso de identificación La matriz de las objeciones es un sistema sencillo para que reconozcas cuáles son los clientes que realmente están interesados en comprar versus los que tienen dudas, están haciendo “espionaje”, o directamente no saben qué quieren o necesitan. Para graficarla, imagina un cuadrante con estos aspectos:   -Arriba, a la izquierda: objeciones de precios; y a su derecha: de confianza -Abajo, a la izquierda: de necesidad, a su derecha, de urgencia.   Las de arriba, precios y confianza, son objeciones que llamaremos “reales”, puesto que están basadas en aspectos que podemos detectar más rápidamente. Ambas son manejables para lograr cerrar ventas. En las de abajo, necesidad y urgencia, podemos denominarlas “no reales”. Ahí están implicadas ciertas conductas dilatorias, donde la persona no está decidida, no sabe, quiere hacerte perder tiempo, o tiene algún fin que desconocemos. En estos dos aspectos, conviene indagar muy rápidamente para saber si conviene invertir tu tiempo y energía ahí.   Qué hacer: frases típicas y soluciones Tomando los cuatro aspectos anteriores, aquí van los indicadores más comunes, y varias ideas de cada cuadrante. También incluyo algunas apreciaciones generales desde las neurociencias aplicadas a la venta, teniendo en cuenta lo que se activa en los clientes en su hemisferio izquierdo -más racional- y derecho -más blando- para que puedas identificar mejor estas señales. Las señales cambian en cada persona y no son determinantes en su totalidad: hay que aplicarlas según cada caso.   Objeciones de PRECIO:   Frases típicas: «Es muy caro», «No me alcanza la plata», «Tengo mucho menos», «El dinero se destinó a otra cosa», “No es para mí”, “No puedo darme ese lujo”, “Fulano/a me hace rebaja”.   Qué dice su mente: racionalmente, sabe que necesita comprar. Puede tener una limitación concreta, calcula probabilidades. Quiere argumentos sólidos y concretos. En el derecho, emocionalmente, siente temor o miedo, necesita que le inspires confianza, seguridad. Puede paralizarse o sobreanaliza si no entiende las situaciones; necesita que le dibujes y expliques. Quiere experimentar.   Herramientas: Habla de valor, no de dinero o costo -esto último da idea de ‘me cuesta, es un esfuerzo’. Ofrece todo como una inversión, indaga cuánto tienen previsto y cómo piensan pagarlo. Muestra tus diferenciales. Crea una imagen mental fuerte de cómo se va a sentir el cliente cuando compre, apelando al lenguaje emocional y vivencial, incluyendo una narrativa o Storytelling que te apoye. Aplica no sólo palabras, sino imágenes, texturas, movimiento.   Objeciones de CONFIANZA:   Frases típicas:  «Estoy viendo otras propuestas», “Con lo actual no estoy conforme ni disconforme”, “No conozco esa marca”, «No distingo cuál es la diferencia», «Es más barato en otro lado», «Estoy averiguando, pero no estoy seguro», “Yo conozco una persona que hace lo mismo, pero más económico…”   Qué dice su mente: quiere creer, necesita confiar en ti. Su parte racional indica que quiere ver resultados y testimonios reales, estadísticas, datos; hemisferio derecho: necesita sentir que hay rapport, “feeling” contigo. Huirá de los problemas y complicaciones; quiere que soluciones las cosas en forma eficaz. Cualquier percepción, gesto o detalle será tomado en cuenta. Te prueba y analiza constantemente.   Herramientas: Crea tu marca personal y posiciónate como líder y experto. Informa tus novedades a los clientes con continuidad. Agrega valor, aunque no te compren aún. Haz que tu nombre y producto «les suene» en su mente; investiga a cada cliente antes de contactar. Es clave responder siempre rápido y al punto, y diseñar cada propuesta a su medida. Es fundamental que puedan tocar, sientan y prueben cualquier producto o servicio: haz lo mejor en este aspecto.   También amplía información, haz preguntas sobre detalles y empieza a ofrecer tus productos o servicios en forma indirecta, es decir, “vender sin vender”. También es fundamental detectar el punto de dolor y pensar en fomentar el vínculo para crear relaciones duraderas.   Objeciones de NECESIDAD   Frases típicas: «¿Será esta la solución que busco?, «Ya uso otro servicio/producto; ¿necesito cambiar?», «No quiero arriesgarme», “Quiero algo así, pero tengo que consultarlo” Qué dice su mente: racionalmente, quiere parecer analítico, formal y concreto, pero su comportamiento verbal y no verbal no condice, por lo que detectarás fácilmente las señales. Habla con frases dudosas, titubea en las palabras, te pide consejos para luego refutarlos con alguna objeción típica. Herramientas: Si decides dedicarle algún tiempo a este tipo de prospecto, puedes hacer preguntas para desactivar las objeciones. Por ejemplo: «¿En qué quieres mejorar puntualmente?», «¿Qué te gustaría lograr de aquí a 6 meses?», «De 1 a 10, ¿qué tan satisfecho/a estás hoy?», «¿Qué garantía te gustaría tener?», «¿Qué lugar de prioridad ocupa esto?»   Objeciones de URGENCIA Frases típicas: «Envíame la info por mail», «Sólo estoy viendo», “Lo necesito en x tiempo, sí o sí” (y no llegas a satisfacer ese requerimiento), «Quiero conocer primero, pero no voy a decidir rápido»,

Inteligencia artificial

«La economía, estúpido» (the economy, stupid) fue una frase utilizada en la escena política estadounidense durante la campaña electoral de Bill Clinton en 1992. Al entonces candidato le sirvió para convertirse en presidente de los Estados Unidos. Luego la frase se popularizó como «es la economía, estúpido» y ha sido utilizada para destacar los aspectos que se consideran inmanentes de la vida cotidiana de la ciudadanía y sus necesidades más inmediatas y, de paso, clausurar debates sobre los diagnósticos de los problemas a partir de la delimitación de lo esencial. Me valgo en entonces de la evocación para intentar aplicar la admonición según una cronología caprichosa de la historia. 1 “En el principio creó Dios los cielos y la tierra. Y la tierra estaba desordenada y vacía. (Génesis 1:1-2) “Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz. Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas. (Génesis 1:3-5). “Luego dijo Dios: Haya expansión en medio de las aguas, y separe las aguas de las aguas. Y fue la tarde y la mañana el día segundo” (Génesis 1:6-8). “Dijo también Dios: Júntense las aguas que están debajo de los cielos en un lugar, y descúbrase lo seco. Y fue así. Y llamó Dios a lo seco Tierra (Génesis 1:9-10). “Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género (Génesis 1:11-13). “Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche. Y fue la tarde y la mañana el día cuarto” (Génesis 1:14-19). “Dijo Dios: Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra. Y fue la tarde y la mañana el día quinto” (Génesis 1:20-23) “Luego dijo Dios: Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. “Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y fue la tarde y la mañana el día sexto” (Génesis 1:24-31).   Cuenta la leyenda que al séptimo día descansó. Pero en realidad no fue así. Todo el mundo, los mares, la tierra, los vegetales, el paraíso, los animales en conjunto se quejaron. ¿Por qué pusiste al hombre que se convertirá en el gran predador, y terminará destruyendo todo este esfuerzo? Y Dios respondió. Es el hombre, estúpido.   2 Y mucho más adelante vinieron las matanzas, y la gente se preguntó: ¿Por qué desaparece tanta gente de la faz de la tierra? Es la guerra, estúpido   3 Y más adelante se crearon las máquinas de escribir y las calculadoras Y la gente se alarmó, porque pronto caían en desuso con la aparición de nuevos artefactos y gran parte de la población perdía sus puestos de trabajo Es la Computadora, estúpido     4 Y enseguida se crearon los primeros programas, y el mundo se dividió en analfabetos digitales y seres que poseían toda la información. Pronto cayó en desuso y volvieron a perderse cientos de miles de puestos de trabajo. Es el Windows, estúpido   5 En nuestros días, hay cantidad de seres humanos que se convirtieron en chinos. Quieren volver a construir la Gran Muralla para que no entren los bárbaros. Denuncias sobre las adicciones al teléfono, a la tablet, a la computadora. Sesudos movimientos para poner coto al avance de la tecnología, la ciencia, la robótica. Es la Inteligencia Artificial, estúpido   No hay caso, no se pueden frenar los nuevos paradigmas. ¿la Humanidad no lo aprendió todavía? Sigue creyendo en los Reyes Magos.   El mundo siempre será igual, siempre será distinto   ¡A despertarse y adaptarse!   Desde Buenos Aires, Ernesto Beibe Mentor